Quiero ser mar, no arena
Por Luis Ernesto González
Soledad y frío, todo mi primer año en el CCH Naucalpan. Como si el Sol no quisiera asomarse, como si yo me levantara a destiempo y el mundo no estuviera hecho todavía. El remedo de bosque de Los Remedios a las seis y media de la madrugada. Lo caminaba con ganas de volver a las cobijas. Mis viejos amigos, cada cual en su escuela. Mis amores, imposibles. Mis nuevos amigos, a cuentagotas, en el salón 09, en la clase de francés, en el taller de ajedrez. Grandioso CCH, diez, veinte veces más laberíntico que mi casi serena secundaria.
Por televisión, una tarde de solitario sábado, de pronto se hizo el día. Un científico joven, cálido y de decir poético ponía todo en su sitio: estamos en la playa, apenas empezando a escudriñar el vasto oceano del Cosmos. La Tierra es esa playa, la bóveda celeste es el oceano. Pero también es playa lo poco que sabe la ciencia, y también es playa la conciencia desde la que uno interroga el mar del propio ser. El adolescente, gran desconocido de sí mismo. Una pregunta torpe, larga, flaca, es el adolescente. Y Carl Sagan lo planteaba y definía. Qué pregunta infinita lanzada desde la sedienta bahía de uno mismo.
El lunes siguiente llegué al CCH invadido de sol, con la gana de bucear el universo.
Quiero ser mar, no arena,
para besar las playas,
para luego escaparme;
no esperar Luna llena
para embravecer olas,
para ser desbordado.
Quiero ser el misterio,
el que viene y se aleja,
el que, si lo desea,
inunda la bahía,
el que alberga la vida,
el que esculpe su huella.
Quiero ser lo profundo,
donde vive lo cierto,
donde nace lo incierto
—hacedor de preguntas—
donde han de hurgar respuestas,
donde frontera es Cosmos.
(1983)
Que le puedo decir Señor, está hermoso, !gracias por compartirlo¡
Magnífico poema Luis Ernesto… Felicidades
Mirar hacia el pasado es siempre un riesgo, pueden liberarse algunos dragones del dolor o como en este caso liberar el volcán de la ternura, bravo por eso, el resultado es magistral.
Bello relato y excelente poema germinal.
¡Que bello poema! y ¡que bella prosa! Me encanta tu idea de lo profundo.
Me encantó Luis. Gracias por compartir estos poemas de la juventud. Un abrazo…