Posdata

¡Santos clichés, Batman!

Por Bárbara Hernández

La literatura los padece, el público los reconoce, los críticos los satanizan, los principiantes abusan de ellos, a mí me gusta jugar con su encanto y a ustedes seguro les causará comezón visual toparse con un montón de éstos.

Hay textos que caen en el cajón del estereotipo, lugar común, frases hechas, muletillas y clichés. Pero no sólo en la literatura sino en la música nos topamos con frases que han llegado a ser parte del vocabulario común. Ya son, pues, ejemplo de cómo va todo junto con pegado.

Veamos. La primera de estas canciones me causó gracia pero, después de un tiempo, le pasó lo que a todas: se choteó. Chotear, que significa burla o mofa, también se utiliza como sinónimo de quemado, que a su vez significa que está sobre expuesto, sobre utilizado y que perdió nuestro interés, al grado del rechazo más profundo. Creo que queda claro.

Ahora, cada vez que algo nos parece raro, extraño, medio exótico (como suelo decir), acudimos al “Johnny, la gente está muy loca WTF?!” Y conste que no sabemos la respuesta del tal Johnny, ni lo que la chica de lengua entumida trata de explicar sin conseguirlo. Tal vez sería más interesante saberlo que sólo escuchar la repetición de dicha frase tan popular.

Segundo cliché musical. Procede del remoto año 2006 y no es el tema de la canción lo gracioso, sino cómo se aprovecha una tragedia para hacer negocio, la mala letra, el mal video y el estilo que se sacaron del bolsillo (de otro lugar sería muy ofensivo) para llamar la atención. Y lo lograron. La pregunta que se popularizó fue: “¿Quién lo hizo y por qué lo hizo?

Cada vez que alguien se hacía el interesante con una pregunta hipotética, aplicaba como remate la pregunta. Vamos, pregunta con pregunta se respondía. Finalmente nadie supo ni quién, ni cómo, ni por qué… En la literatura por ejemplo, el mayordomo siempre es el culpable del asesinato en la mansión donde se robaron las joyas.

Y el tercero de la noche, apenas de hace dos años pero igual de popular porque el sólo nombre de Barbra Streisand ya trae a la mente del público un estilo, un ritmo, incluso una imagen que en nada se relaciona con la actriz y cantante. Esto, en el hipotético caso de que les gusten los DJs, la música electrónica o salgan a bailar de antro cada fin de semana. Antro, que significa discoteque, centro de baile o, como diría mi abuela, la cantina donde brincan como locos hasta las tres de la madrugada.

Ejemplos de repeticiones, clichés y lugares comunes son muchos. Ya me contarán de su favorito. Mientras, me despido al ritmo de la famosa y refrescante “Da da da”, con Molotov, cuya letra dedico con todo mi cariño a los políticos de todo el mundo.

Nos leemos el próximo sábado y no olviden seguirnos en Twitter: @lahormega. ¡Yo sí voy!

P.D. No se pierdan el siguiente video que explica a la perfección el significado de Cliché: Desde Francia con amor.

2 comentarios

Archivado bajo B Hernández, Música

2 Respuestas a Posdata

  1. Martha Aguirre

    me encanto tu relato

  2. Gloria

    Bárbara, me pareció gracioso el ritmo de Da da da y puse atención a su letra por primera vez y me hizo reir. El video “Desde Francia con amor” está muy simpático. Gracias.

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