Y la nave va

No digas nada

José Antonio Aspe

No digas nada. Me basta con tu sonrisa de nuevo en mi mente, de regreso después de tanto tiempo. Me basta con recordarte, todo basta con ello.

tu recuerdoMe es suficiente ese viaje a la playa, a esa playa desierta y virgen. Me sobra espacio para verte comer, feliz, ese pescado con tortillas hechas a mano que nos preparaba la señora de la enramada. Me basta con verte desnuda otra vez, con recordar esa curva casi perfecta y desafiante de las leyes de la física que formaban tus nalgas, como queriendo escapar de la espalda.

Puedo ver de nuevo tu piel, esa piel colmada de finos vellitos dorados y casi invisibles… me basta con tus senos jugueteando en mi boca y tu cabello castaño sobre el rostro asoleado. Me basta con que tus ojos verdes me miren de nuevo y adivinen lo que estoy pensando… quiero jugar nuevamente con el gato negro que se subía a la mesa y al cual tú le invitabas de nuestro pescado. Quiero volver a hacerte el amor encima de la lancha de motor que nos prestaba Mateo, el pescador.

Deseo que tu recuerdo no muera y con eso me basta, pues mientras vivas en mí, seguiré asoleándome a tu lado en la arena y diciéndote cosas tontas, esas que dice uno cuando se enamora.Lh

Onirosofía

Naf del Jyrthán, el nimbógrado

Juan Pablo Picazo

Naf del Jyrthán es un amigo, o al menos eso creo de las correrías que hemos tenido juntos. Nuestros departamentos colindan por cinco de sus siete esquinas, así que casi no cabe más remedio que tropezarnos uno con el otro nada más entrar o salir de casa rumbo a cualquier parte. A veces no por supuesto, porque él no sale de casa en mucho tiempo, pues posee un transmapabordador de tecnología espacial plana por el que va y viene cada vez que quiere.

2014-07-14 18.26.03Yo no podría comprar uno de esos mapas de autotransporte que hasta hace apenas doce lunatos eran cosa exclusiva de las fuerzas armadas. Cuando eso ocurre me siento solo, pues Naf es el vernaghfanio más cercano que tengo, y como soy natural de Tannith, la ciudad madre y todo mundo me piensa un provinciano, ya ven ustedes.

Los vernaghfanios en general son caprichosos y altaneros. Creen que su ciudad es lo mejor del Mundo interior sólo porque fue la histórica capital del Imperio Panithánico, pero eso es ridículo en más de un sentido, sobre todo si lo miramos a la luz de Fracvelianos y Hernygel, cuyo opúsculo Principos de disipación menguantina, una visión de la destrucción en vida; ha dado nuevas certezas a los tecnopensadores acerca de la disipación de la gloria de Xinax’jaan, como cabeza del viejo imperio.

Pero al grano, lo que en realidad debiera ocuparme es la nimbogradía de Naf del Jyrthán, pues yo mismo he sido candidato a una en más de tres ocasiones. No que  yo lo busque, pero de darse, podría por fin, participar en la red de gobierno ciudadano de Vernaghfa, y aportar mis conocimientos de urbidad aprendidos en Tannith.

Las nimbogradías no se reparten así como así, y menos a los extranjeros, pero mi trabajo como agrósofo lindar en Gretán, mi labor sostenida como historiador de Tannith, mis estudios comparativos de urbocromía aplicada a los sistemas vitales de la antigua Panithania casi los tienen convencidos.

Naf del Jyrthán me ha llamado esta nohce para echarle un vistazo a su transmapabordador, se ha sintonizado con geografías impropias de nuestro mundo. Todos sabemos de la existencia de los trece mundos alternos, pero nadie va y viene entre ellos, pues Hygfarsen demostró en su célebre Tratado del tránsito los peligros de esos viajes propuestos y fue de hecho su obra la que motivó la destrucción de todos los puentúneles.

Ahora esto.

Mi amigo me ha dejado encargadas sus pertenencias, tomó un equipo básico de exploración y salió hacia un paisaje de plantas monstruosas, desolador. Me dijo que según sus lecturas se trata del mundo de los robots que procrean, seres cuyos cuerpos están basados en química carbónica y que queman oxígeno como combustible básico, se autonombran humanos.

Voy a alertar a las autoridades, hace quince dayos que no regresa.Lh

Paradojas

Contra la moda

Daniel Zetina | @DanieloZetina

Vania era una activista en la búsqueda de nuevas formas de protesta, que quería ser popular. Soñaba con que una imagen suya diera la vuelta al mundo, como sucedió con la estudiante chilena Camila Vallejo o la pareja del beso en la trifulca de Vancouver.

protesta rosaSe adhirió a la causa en contra de las marcas de ropa transnacionales con mala reputación. Compró una blusa de Zara y acudió a la manifestación con la blusa cosida con hilo cáñamo a su cuerpo. Sangraba mucho y el dolor le hacía doblegarse, pero se mantuvo en pie durante las dos horas programadas para la protesta en un centro comercial.

Al final de la marcha, murió desangrada. Su imagen dio la vuelta al mundo y se convirtió en un icono como quería.Lh

Nubesomnium

Efímera presencia

Por Mishelle B. Badillo

El lento caminar de alguien se escucha por el pasillo de un edificio.

-Clara, qué bueno que llegaste, pensé que pasaría otra noche sola, gracias por venir, pasa. La solitaria mujer del apartamento D4 se sintió aliviada mientras su tan ansiada visitante no comprendía por qué tanto entusiasmo.

-Disculpa mi desorden, desde que comencé a perder la vista me es difícil mantener todo en su lugar. La invitada permaneció inmóvil mientras la mujer despejaba un lugar en el sillón esmeralda que se encontraba al centro de la sala.

-Por favor toma asiento, ha pasado tanto tiempo desde nuestro último encuentro.

lenguadegatoLa huésped observó a su alrededor, el pequeño apartamento estaba decorado con cuadros hiperrealistas pintados por la dueña de éste, sin embargo, le era difícil apreciarlos debido a la escasa luz que entraba por la ventana, era tarde, casi se ocultaba el sol. Notó que en el sillón había pelos anaranjados similares a los de un gato, pero no encontraba el felino por ningún lado.

Las paredes, de un tapiz grisáceo y deslavado, sostenían aquellos cuadros que tanto habían llamado la atención de la visitante, hojas moteadas de gotas de agua, mariposas con las alas mutiladas, la parte izquierda del rostro sonriente de una anciana; pensó que si se acercaba al cuadro, podría apreciar la finura y detalle de las arrugas, el blanquecino de sus canas.

Casi se había decidido a ponerse en pie, pero la nerviosa hospedadora irrumpió en la sala con una taza de té en cada mano.

-Clara, sé que nunca apreciaste mucho el té, pero no tengo otra cosa que ofrecerte, no tomo café y aún se me complica hacer una simple merienda, si tienes hambre podría pedir comida del restaurante que está a la vuelta de la esquina.

-No gracias, estoy bien.
-De acuerdo, por cierto tengo galletas, en un momento las traigo para acompañar el té.

La invitada no podía comprender por qué los cuadros capturaban tanto su atención, un ojo verde azulado parecía observarla, y la lengua de un gato le hizo preguntarse si le pertenecía al que aparentemente vivía ahí. La extrañada mujer exclamó:

-Estás muy callada Clara, ¿te pasa algo?

-Debo confesar que me han cautivado tus pinturas.

-Me halagas, pero me temo que dentro de poco tiempo los descolgaré y los pondré en venta. Una pintora ciega, parece un mal chiste.

-Lo siento mucho.

-Clara tu voz suena distinta, no hueles al perfume a limonado que solías usar…

Hubo un largo silencio, ambas mujeres se pusieron de pie, y cuando la temerosa mujer extendió su mano hacia el rostro de la persona que le parecía una extraña, el teléfono sonó.

-Debo responder, disculpa la confusión pero… regreso en un momento.

Levantó la bocina del teléfono que se encontraba en su habitación, y del otro lado de la línea se escuchó:

-Disculpa el retraso, llegó en 30 minutos, tuve algunos inconvenientes en el camino.

Con la voz entrecortada la confundida mujer respondió.

-¿Quién habla?
-¿Bromeas? Soy Clara, te veo en media hora.

Aterrada y confundida, la mujer se dirigió a la sala, ya no se encontraba ahí quien durante los últimos 20 minutos pensó que se trataba de su amiga. Trató de sostenerse en la pared para no tropezar, pero notó que hacía falta un cuatro, sin éxito salió de su departamento intentando dar con el paradero de aquella Clara falsa.

La lengua de un gato ya no saboreará más, la soledad de su creadora.Lh

Redenautas

La seguridad de la pantalla contra el acoso de las páginas

“A veces tengo un extraño miedo al tomar la pluma, es como si la tinta misma juzgara la palabra que estoy a punto de escribir, pero la pantalla es más amigable, su hermoso botón de suprimir hace la tarea menos atemorizante” comentó un joven entusiasmado por plasmar sus pensamientos en papel, por experimentar de manera empírica la travesía de la creación literaria. “No suelo escribir, pero prefiero mil veces leer un libro en físico que a través de una pantalla” argumentaba una mujer mientras mostraba orgullosa su ejemplar de Rimas y leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer.

Dos sencillos pensamientos que abarcan una fuerte contradicción entre el autor y el lector, conflicto que ha sembrado miedo en aquellos que sostienen la pluma, a su vez, los devoradores de tinta presionan a los creadores para convertir sus textos .doc a entes materiales sobre papel, un ciclo que afecta tanto al escritor como al lector. Fenómeno que ha surgido gracias al nacimiento de plataformas digitales tales como Wattpad cuyo concepto básico es crear una comunidad similar a YouTube, sustituyendo los vídeos por textos creados por los mismos miembros del portal.

papelpixelImaginemos por un momento que somos capaces de regresar en el tiempo y habitar el cuerpo joven, curioso y lleno de energía que fuimos algunas primaveras atrás, ¿recuerdan el primer texto que escribieron?, ¿el primer poema?, ¿recuerdan la primera vez que mostraron sus letras a alguien más? Evidentemente cada uno de nosotros tendrá sus anécdotas que contar, algunas con alegría, otras con desilusión, pero cada una de ellas desarrollada en un tiempo específico que marcaba el acceso a distintas herramientas que, de alguna manera u otra, determinaron el desarrollo de esos textos. Tal vez para alguien fue un proceso de aprendizaje necesario para el desarrollo de habilidades laborales como podría ser el caso de un periodista, o sencillamente un ejercicio que otorgaba tranquilidad y relajación a quien sostenía la pluma.

Ahora imaginémonos siendo esa versión joven de nosotros, pero en esta ocasión, posicionándonos en pleno año 2016. Seres humanos conocidos como Millennials, amantes de la tecnología, las redes sociales y todo lo relacionado con el mundo 2.0 ¿Tus textos serían los mismos?, como respuesta general podemos asumir que no sería así. Nuestro primer acercamiento a las letras se encontraría plagado por pixeles formando palabras en cualquiera de nuestros dispositivos. Aunque la escuela nos ha obligado a utilizar una pluma para tomar notas sobre las asignaturas, el actual común denominador es el uso de editores de texto digital para crear nuestros primeros textos por gusto, y no por obligación.

La facilidad que entrega el teclado para borrar, editar, corregir, cambiar, adaptar, estilizar, guardar y revisar cualquier escrito ha gestado una nueva generación de escritores. Seres creadores que desconocen por completo la sensación de arruinar una página entera al tener un error de dedo (Al utilizar máquinas de escribir), dependientes del auto corrector y con la sensación de poder crear obras literarias sin la necesidad de una narrativa, estilo, o en situaciones graves, coherencia. Comparable con la llegada de las cámaras integradas al teléfono celular donde cualquiera puede convertirse en fotógrafo.

La seguridad de esta generación de escritores es notable si navegamos un poco en algunas redes sociales. Seguramente apareció en su mente alguna notificación, estado, blog, tweet o publicación de algún personaje ilustre de la literatura moderna que muestra su poesía en verso libre carente de métrica. Mi intención no es atacar a estos autores, meramente deben tener una mención de su existencia y de la cantidad excesiva de material similar que constantemente nos bombardea en los medios de comunicación digital. La facilidad y velocidad que entregan estos medios, de cierta manera, generan un campo donde estos seres pueden germinar.

Pero ocurre algo curioso cuando se intenta movilizar esos textos virtuales a las duras y rígidas páginas de papel. El autor siente un temor extraño, un ojo crítico sobre él que lo obliga a revalorar si su trabajo es digno de ser impreso o no. Podríamos decir que se trata de un filtro natural del nuevo proceso literario, un camino que lleva a la seriedad y compromiso del creador con sus letras. La formalización de un texto es un evento traumático para el escritor, enterarse que la inteligencia del corrector ortográfico no es perfecta, saber que son necesarios conocimientos sobre redacción y estilo, sin mencionar la constante y feroz crítica de una audiencia que resaltará el más mínimo error. El simple hecho de imaginar cada escenario posible convierte el ejercicio de la escritura en una actividad agobiante, y para liberar esa tención el autor se refugia en sitios que ofrecen cierta comodidad.

Volvamos al ejemplo de Wattpad. En la plataforma podemos encontrar una gran cantidad de escritores que realizan sus textos como un mero ejercicio de expresión y la comunidad es consciente de ello, por otro lado, existen escritores autodidactas que han aprovechado las cualidades de la plataforma para crear su “laboratorio literario”, es decir, que utilizando la capacidad de comentar sobre los textos publicados, los autores poseen una línea de retroalimentación que utilizan para mejorar su narrativa, estilo, errores ortográficos y gramaticales, incluso algunos han utilizado esta característica para medir el interés de su público. Aquí se genera un punto medio entre la publicación digital casual y la publicación física formal, un espacio donde las nuevas generaciones pueden de experimentar, jugar, disfrutar, y tal vez, solo tal vez, aparezca algún valiente que pueda sorprender a sus lectores, ya sean de pantalla digital, o de tinta y papel.

El miedo a nuestras propias letras siempre existirá, pero la literatura no sería una aventura sin esa pizca de emoción.Lh