A través del espejo

Escribir

Por Karla Winkler E.

Escribo sobre los mismos cojines, bajo los mismos humos, con las mismas copas. Me quedo estática como el ratón que se esconde bajo el librero, como las fauces del cocodrilo, abiertas, listas para tragar, tragarme… Escribo en las paredes de la casa, entre cafés y ejes, entre parques rotos y calles en estado de desastre. Anoto cada letra siempre con la música, siempre en las tardes, siempre en las noches. Me sumerjo en el D.F., pero he rumiado en San Cristóbal, en una playa de Cuba, en un jardín de Lyon, en muchos de Cuernavaca, en algún vagón semivacío de la línea azul. Pero nunca pude cavilar cerca de las casas grises de las ciudades perdidas, ni cerca del ruido violento y vibrante de la música que no es música, ni cerca del inconcebible olor a muerte de los rastros, donde tan sólo de imaginarlo, la náusea me aniquila. Y lejos de esos lugares, muy lejos, tomo mi pluma porque puedo sentir el arrebato que sale de mis dedos, y porque cada vez es la primera, cada vez difícil, cada vez hay que respirar ante la asfixia, ante las ganas de no teclear y la incertidumbre de los primeros soplos hasta que todo converge en un túnel de silencio en el que no hay tiempo, no hay fechas, ni horas, ni edad, ni existencia. Sólo el afán de sostenerse ahí, en ese sentimiento oceánico como si fuera un edén.

EscribirY entonces me veo, igual que a los siete años, pegando palabras, dibujando historias, caminando descalza hacia el estudio. Pero hoy ya no está mi música infantil. Hoy Nick Cave en el estéreo, cantando esa canción desgarradora. Con las manos de Leonard Cohen. Morrison detrás de la puerta. El olor del vino y de la lluvia. La casa navegando como un barco. Y yo, en medio de todo, en un instante perfectamente peligroso. Con la clase de felicidad que puede salvarme. Con la clase de felicidad que puede matarme. Escribo, un poco, para intentar soportar lo insoportable, para rasgar al mortífero silencio. Escribo para vivir. Escribo porque vivo. Porque es igual de mutilante, igual de indispensable, igual de escalofriante.

2 thoughts on “A través del espejo

  1. Carlota 29 junio, 2015 / 21:25

    Escribir a veces es desnudar el alma.

  2. Gloria 29 junio, 2015 / 18:04

    Estar vivo, escribir y emocionarse, para bien o para mal, creo que es como caminar en tierra firme pero bordeando un precipicio.

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