Condesa Sangrienta

Cuatro Carrizo

Por Grissel Gómez Estrada

Ay, ese silencio que sacude cuando estás dormida
ese mar en calma que cifra sus deseos
en tu imparable domeñar descalza
a los ríos diferentes a sí mismos cada instante,
idénticos a ti, a tu palabra aromada
que ronda y construye gigantes hasta en sueños

sobre todo en sueños

niña hierba, Cuatro Carrizo nacida,
ombligo de este mundo creado para ti y tus pergaminos.
¿Recuerdas cuando éramos uno,
y yo era tu casa, tu morada,

pecera solar que abandonaste

para ser aire y elevar tu vuelo,
para ser otros al levantarse el telón,
incluso aquellos por quienes temo
pronunciar su nombre?
Ah, Cuatro Carrizo,
tan bondadosa que nunca hubo fiebre ni fracturas
cuando aprendías a ser algo distinto
de lo que mis ruinas eran en el campo abonado
por la soledad,

mar profundo que no sabe cómo develar tu misterio,
hija,
indómita heredera,
Valerosa y Sana, una y muchas,
por quien regresé otra vez,

de mi última muerte.

2 thoughts on “Condesa Sangrienta

  1. Gloria 14 julio, 2015 / 16:19

    Interesante, misterioso…bello.

  2. Angel Carlos 14 julio, 2015 / 14:16

    Preciosa declaración de amor.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s