Crisálida

Encuentro

Por Patricia Gutiérrez-Otero

Desde la muerte de mi padre, cuando yo tenía ocho años, y por el trabajo que asumió mi madre para sacar adelante a sus cuatro hijas, pasé mucho tiempo dentro de un coche: ahí comíamos, ahí hacíamos la tarea, ahí jugábamos… De adolescente me encantó descubrir el uso del transporte colectivo: veía, sentía, olía a gente diferente. Opté por usar el autobús público. Estaba orgullosa de mí. Había roto un esquema. Era libre. Por otra parte, en el metro y el autobús veía a gente más pobre que yo, y me preocupaba su situación. Pensaba que debían sufrir por ser pobres. Eso me dolía desde niña.

Hoy, 1982, tengo 21 años, terminé la Universidad, quiero viajar sola. Tomo un autobús y me voy a San Cristóbal de las Casas; pueblo indígena y mestizo. Siento algo de miedo. Soy tímida y me siento torpe. ¿Lograré salir adelante? Caminando por una de las calles de piedra, una mujer me lee la mano, luego un hombre indígena se me acerca: “Necesitas una limpia, niña. Ven conmigo”. Lo sigo hasta una choza, en las afueras del pueblo; ahí está su mujer. Tengo desconfianza y curiosidad. ¿Qué quieren? ¿Qué me van a hacer? La presencia de la mujer me conforta. Son concentrados y silenciosos.

El rito tiene lugar en la choza, piso de tierra y paja, paredes de tierra cubiertas de santos, un crucifijo doloroso, velas y veladoras. Termina el rito. Me dicen unas palabras sobre mi futuro que resuenan en mí. No sé si pagar o no. Doy unas monedas y me marcho, me siento maravillada.

San Cristóbal de las Casas (Foto: K. Winkler)
San Cristóbal de las Casas (Foto: K. Winkler)

No son sólo gente “pobre”; aunque viven en una pequeña choza de tierra, tienen una riqueza que desconozco y que me sorprende: un mundo de potentes significados que los libera de la dualidad ricos-pobres en la que yo los tenía encasillados. No merecen mi lástima ni mi ayuda; sí, mi respeto y aprendizaje.

Anuncios

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Angel Carlos dice:

    Agudas observaciones de una realidad generalmente invisible.

  2. Gloria dice:

    La capacidad de observar (y no sólo a ver) que se desarrolla desde la niñez nos hace mas perceptivos para valorar al prójimo con parámetros más profundos. El mundo sería mejor si aprendiéramos todos de todos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s