Y la nave va

No digas nada

José Antonio Aspe

No digas nada. Me basta con tu sonrisa de nuevo en mi mente, de regreso después de tanto tiempo. Me basta con recordarte, todo basta con ello.

tu recuerdoMe es suficiente ese viaje a la playa, a esa playa desierta y virgen. Me sobra espacio para verte comer, feliz, ese pescado con tortillas hechas a mano que nos preparaba la señora de la enramada. Me basta con verte desnuda otra vez, con recordar esa curva casi perfecta y desafiante de las leyes de la física que formaban tus nalgas, como queriendo escapar de la espalda.

Puedo ver de nuevo tu piel, esa piel colmada de finos vellitos dorados y casi invisibles… me basta con tus senos jugueteando en mi boca y tu cabello castaño sobre el rostro asoleado. Me basta con que tus ojos verdes me miren de nuevo y adivinen lo que estoy pensando… quiero jugar nuevamente con el gato negro que se subía a la mesa y al cual tú le invitabas de nuestro pescado. Quiero volver a hacerte el amor encima de la lancha de motor que nos prestaba Mateo, el pescador.

Deseo que tu recuerdo no muera y con eso me basta, pues mientras vivas en mí, seguiré asoleándome a tu lado en la arena y diciéndote cosas tontas, esas que dice uno cuando se enamora.Lh

One thought on “Y la nave va

  1. mamenblanco 26 agosto, 2016 / 14:11

    Reblogueó esto en solo reblogueoy comentado:
    Cuando solo se necesita un simple recuerdo… con eso basta

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