Paradojas

Jacuzzi

Daniel Zetina

Yo tenía tanto sueño esa mañana. Iris se dio cuenta y me sirvió la taza de café más grande del mundo, así que me eché un clavado y nadé durante quince minutos. Al salir me esperaba con una toalla y yo ya me sentía genial. Lh

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s