Otro mundo

Mictlán orbi

Juan Pablo Picazo

Los que han muerto
no saludan,
pero al menos
rematan sus anécdotas
a inciertos vivos
que las precisan
en los bancos de experiencias.

Los que vivieron
guardan tesoros de gusanos
con los que tejen
otras vidas,
unas que querido hubieran
y cantan
oraciones
en metal pesado.

Y es que,
dice mi tío abuelo fallecido,
morir en estos tiempos,
no luce en modo alguno
sobre todo si se callan
nada más,
porque la lengua
les ha sido comida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.