Foto cortesía Proyecto Siqueiros: La Tallera

Cynthia Gutiérrez interroga al espectador con su obra en La tallera

  • La muestra Todos los siglos son un solo instante culmina el próximo 14 de julio

Juan Pablo Picazo

Todas las fotos son cortesía de Proyecto Siqueiros: La Tallera 

— ¿Qué es el arte?

La pregunta es un lugar común, pero siempre válida, siempre necesaria. Cada creador es un explorador, un confeccionador de universos. La conversación transcurre en la cabina de la radio pública del estado de Morelos, durante la transmisión en vivo de El ojo de la mosca, programa del Instituto Morelense de Radio y Televisión (Imryt), a mediados del pasado mes abril. La joven de pelo corto y semblante reflexivo responde de inmediato:

— Pienso que el arte es una respuesta a mi confrontación del día a día con el mundo. No sé, en una acción de todos los días, como cuando tal vez se te cae algo, o cuando caminando todos los días por el mismo lugar, un día notas algo diferente; eso puede detonarte un montón de cosas, y te puede dar muchas respuestas. El arte justo hace eso: enmarcar ciertos momentos que de alguna manera se vuelven más significativos por alguna razón, y en algún momento.

Quien así habla es Cynthia Gutiérrez, artista plástica cuya búsqueda estética centra su atención en el tiempo y la memoria en la exposición Todos los siglos son un solo instante, con curaduría de Michele Fiedler y Silverio Orduña, que actualmente se exhibe en La Tallera. Su trabajo cuestiona, experimenta, y propone otros enfoques a diversas preguntas, escarba haciendo que la obra quede a la espera de quienes se enfrentan a ella.

“Intento que mi obra no sea una respuesta o un círculo cerrado”. Afirma a quien se considera una de las artistas jaliscienses más sobresalientes en la actualidad, continúa: “Mi obra debe ser completada por el espectador. Así la obra es más una serie de cuestionamientos que de respuestas; son cuestionamientos que tengo sobre varias cosas, y que van desde la construcción de una identidad y la construcción de la historia de alguna manera; pero siempre hay esta especie de comparación entre estructuras muy rígidas y otras posibilidades más sutiles que van por ahí avanzando…”

En Todos los siglos son un solo instante se incluyen tres producciones nuevas: una instalación de rocas de recinto volcánico intervenidas con textiles, un desbordamiento monumental de fragmentos de piezas de barro y una serie de calas estratigráficas en las paredes de la sala de exhibición.

Para Cynthia Gutiérrez cuestionar el tiempo es importante, pues no se trata de un concepto inmóvil, o de una intocable verdad. Así se expresa: “Creo que el tiempo es algo muy complejo, me encanta cómo muchas veces se desfasan el tiempo que se mide en un reloj y el tiempo que sucede adentro de nuestras cabezas, pues va corriendo a velocidades muy distintas, por lo que a veces se siente que un momento a veces es muy largo, y a veces se esfuma en un instante.”

— Pero ¿Qué es el tiempo para Cynthia Gutiérrez?

— Creo que esa es una buena pregunta. Ojalá y tuviera una respuesta para eso. Nos dice y entre risas, añade: Creo que eso es lo que estoy planteando: ¿Cómo podemos tener una idea generalizada del tiempo cuando es tan variable? Pero bueno, para mí justo la idea de permanencia y la de fugacidad son algo que me importa mucho.

Además del el desfase del tiempo, la artista se ha centrado en preguntarse críticamente sobre los engaños de la memoria, lo que es de crucial importancia en su investigación artística, de esta manera lo expone: “En mi trabajo el tema de la memoria, que tiene mucho que ver con el tiempo, es algo que está muy presente y justo me interesa cómo la memoria, de alguna manera, engaña ¿no? Entonces también la memoria también entraña sus preguntas: ¿Es lo que recordamos o es otra cosa? ¿Es la memoria algo que se impone? ¿Qué tan real es? Y hay que mirar la memoria colectiva, la memoria individual… Y a eso se pueden agregar otras preguntas ¿Cómo se escribe la historia? ¿Qué sucede con los relatos contados oralmente?

Tiempo y memoria son un binomio que inquieta a esta artista; así su investigación plástica ha encontrado vías de exploración a través de paredes, textiles, y piedras. Cualquier objeto posee una memoria, tiene una historia y puede contarla. Todos los siglos son un solo instante, exposición de Cynthia Gutiérrez, puede ser visitada en La Tallera desde el pasado 27 de abril y estará en exhibición hasta el próximo 14 de julio.

La muestra

La exposición de Cynthia Gutiérrez en La Tallera propone cuestionar el peso del tiempo sugerido por la edad y las dimensiones de las rocas volcánicas, así como explorar las capas de memoria depositadas en los textiles, los procesos artesanales y los muros del museo que funcionó como taller de David Alfaro Siqueiros. La muestra se ha centrado en preguntarse críticamente sobre las cualidades de memoria y permanencia características de la escultura.

“En Así comienza una montaña (2019), esta nueva obra para La Tallera, los textiles se integran como vetas propias de la piedra. En algún punto esas vetas la parten por la mitad, pero al mismo tiempo la sostienen, la amalgaman. No es muy claro si la tela acabará por reventar la roca y ser más fuerte que ella o que intente sobresalir por estar tan comprimida y atrapada. Esas mismas incisiones pueden compararse con momentos históricos de quiebre”, explica la artista.

Para el montículo que compone la pieza Marcha de tierra (2019), se utilizaron fragmentos de réplicas prehispánicas elaboradas en Chapala, Jalisco, y restos de artesanías de barro provenientes de talleres de Tlayacapan, Morelos. De acuerdo con Gutiérrez, el trabajo artesanal es un oficio que intenta darle continuidad a una práctica cultural para que no desaparezca. Generar la duda de si los fragmentos son tepalcates originales o no, e s una de las intenciones de la obra para hablar sobre el valor histórico y económico de la memoria.

Como elemento fundamental de la exposición, debido a que aborda directamente la historia del inmueble, la pieza Murmullos nacionalistas (2019) es una serie de calas estratigráficas que rastrean la producción muralista de Siqueiros en lo que fuera su taller de Cuernavaca. A partir de una revisión del Acervo Fotográfico del museo, la artista construye una ficción para encontrar huellas de pintura en las paredes. Según Gutiérrez, “La Tallera es un espacio que cuando entras, tratas de imaginar cómo era el trabajo de Siqueiros aquí. Su sistema de poleas, sus zanjas y sus dimensiones dicen algo. Pero al escarbar esos pedacitos en el muro, se puede completar la imagen.”

Todos los siglos son un solo instante toma su nombre de un verso incluido en el poema Piedra de sol, escrito por Octavio Paz en 1957. A partir de esta referencia poética, el proyecto curatorial de la exhibición propone conectar varias temporalidades que corresponden a la historia nacional y la de Cuernavaca, así como varias etapas de producción artística de Cynthia Gutiérrez. La muestra se completa con reconfiguraciones, remontajes y obras anteriores de la artista que persisten en el cuestionamiento de un tiempo que, aunque sólido, invariablemente se ha desvanecido.

Síntesis curricular de la artista

Cynthia Gutiérrez (Guadalajara, 1978) estudió Artes Visuales en la Universidad de Guadalajara. Su trabajo es una búsqueda constante por analizar la memoria en distintos niveles y generar tensiones o fisuras en los esquemas establecidos.

Sus reflexiones y procesos parten de situaciones de conflicto, terrenos inestables e indefinidos, cuya vulnerabilidad permite el desplazamiento en múltiples direcciones. A partir de fragmentos, reconfigura imágenes que alteran trayectos habituales y desestabilizan estructuras ofreciendo alternativas que operan simultáneamente entre realidad y ficción. Articula elementos históricos desde una nueva postura con cronologías distorsionadas que evidencian la imposibilidad de generar recuerdos precisos y revelan la fugacidad de la historia.

Entre sus exposiciones individuales más recientes destacan No para siempre en la tierra (Proyecto Paralelo, 2019), Persisting Monuments (SCAD Museum of Art, 2017), Paráfrasis del estrago (Museo de Arte Raúl Anguiano, 2016), Pop-up Summer (Proyecto Paralelo, 2016), Abismo flotante (Casa del Lago, 2015), Coreografía del colapso (Proyecto Paralelo, 2014), Notas de carnaval (Museo de Arte de Zapopan, 2011), entre otras.

Su trabajo ha sido incluido en muestras colectivas como Fragmentos Americanos. Una lectura de la Colección Proyecto Siqueiros (SAPS, 2019), Parajes de lo vago (Proyecto Paralelo, 2017), Chingaderas Sofisticadas (Kohn Gallery, 2017), SABER ACOMODAR: Art and Workshops of Jalisco 1915–Now (Museum of Contemporary Art Denver y ASU Museum of Art, 2017), Lenin Lives (The Van Every Gallery at Davidson College, 2017), Monumentos, anti-monumentos y nueva escultura pública (Museo de Arte de Zapopan y Museo Universitario del Chopo, 2017), por mencionar las más actuales. Participó en Viva Arte Viva, exhibición programada en la 57 Exposición Internacional Biennale Di Venezia 2017. Actualmente es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte, 2016-2019.

Fomentar la hermandad entre mexicanos, meta de Morelos en la FILO 2019

Lo más importante de la participación del estado de Morelos en la décima Feria Iberoamericana del Libro Orizaba 2019 (FILO), es el establecimiento y/o fortalecimiento de los lazos de hermandad que como mexicanos tenemos con los habitantes de Veracruz, señaló Montserrat Orellana Colmenares, directora de publicaciones de la Secretaría de Turismo y Cultura de Morelos (STyC).

Entrevistada este lunes 13 en el programa El ojo de la mosca, revista de divulgación científica y difusión cultural del Instituto Morelense de Radio y Televisión, dijo que para cumplir con dicho objetivo, en fechas anteriores la Biblioteca vagabunda desarrolló unos talleres para que los niños de Morelos escribieran cartas a los niños de Orizaba y les contaran cómo es su estado, esto, aparte de la muestra de l arte y la cultura morelense que se presentará en dicha feria.

Orellana Colmenares dijo que la Feria del Libro de Orizaba 2019, a desarrollarse del 17 al 26 de mayo, contará en su programa con un stand dedicado a la producción editorial morelense, tanto de las casas independientes como Praxis Editorial, Acá Las Letras, Lengua de Diablo, Magenta Ediciones, Publicaciones UAEM, Voz de la Tribu, Svarti Editores, Libertad bajo palabra, La Cartonera, Cascarón Artesanal y Aquelarre Editoras, las cuales suman aproximadamente 18 más 2 de corte académico, la de la Universidad Autónoma del estado de Morelos UAEM, y de El Colegio de Morelos.

Durante la entrevista, desarrollada vía telefónica, dijo que el Fondo Editorial del estado de Morelos (FEDEM), el lunes 20 de mayo a las 19 horas presentará tres títulos que son: Confín de nadie, de Ximena Jurado; Bultos de ropa, de Tayde Bautista, y Un Dios lubricante, autoría de Tania Carrera.

Abundó que también “se presumirá” en esta feria, la Colección de Literatura Universal para Jóvenes y Adultos, con grabados hechos por jóvenes de Tepoztlán, material que contiene un código QR que permite tener acceso a imágenes de realidad aumentada.

Montserrat Orellana reiteró que como estado, “es de suma importancia llevar nuestra cultura a otros lugares y que salga a los reflectores a nivel nacional, pues no sólo exhibe nuestra variada y rica expresión cultural, sino que ademá permite el establecimiento de alianzas que posibiliten el intercambio; por lo que ya se encabeza una agenda de trabajo con autoridades del municipio de Orizaba para traer a Morelos una muestra de sus trabajos artísticos.”

Pixabay fantasy-2847724_960_720 | La hormega

El ornitorrinco

Realidad contra ficción, la gran paradoja

Juan Pablo Picazo
Si quieres escuchar la versión radiofónica de este reportaje para el programa Morelos en la Hora Nacional, puedes entrar a este enlace.

Que la realidad supera a la ficción, es uno de los tópicos más socorridos del universo literario; la frase se le ha atribuido a Beckett, a Revueltas, a Dostoievski, Borges y muchos otros. La realidad por otra parte, dicen no pocos expertos en diversos campos, simplemente no existe, pues se trata solamente del constructo personal en torno a la experiencia de los sentidos.

Yo mismo, en el papel de escritor, soy muy afecto a trabajar en lo que ahora se llama literatura de especulación, o a veces géneros negros de la literatura, términos ambiguos y siempre a discusión, acaso por ello en nuestra conversación para este reportaje, Andrea Ciria me escucha usar el de literatura de especulación y dice: — Yo creo que ese término lo dejamos aparte, aún le falta mucha discusión…

Ya en otro momento Gerardo Horacio Porcayo me contaba que había escrito un libro de cuentos realistas, y mi experiencia como lector distaba de considerarlos así, cuando se lo confesé, sólo rió sonoramente y no entramos a debate. Quizá los lectores, estamos muy casados con definiciones más apegadas al realismo decimonónico, o bien, para los parámetros de Gerardo, aquello lo era.

El choque necesario

Así pues me pregunto ¿existe literatura de ficción? o bien ¿existe literatura digamos,realista? en nnuestros días, ya ni siquiera el sueño de la absoluta objetividad periodística se sostiene, y los teóricos de la comunicación le han sustituido por el término imparcialidad en muchos casos.

Sobre este punto hemos conversado con algunos de autores morelenses, todos ellos, reconocidos por su obra en los géneros literarios de ciencia ficción, terror, y fantasía, quienes abordan el punto desde la academia, el propio trabajo, y aún, su biografía. Por ejemplo:

— Las historias fantásticas necesitan invariablemente, tener una cercanía con la realidad. Debe haber verosimilitud para que se pueda generar entonces a través de la narrativa, obviamente en el mundo diegético, ese choque con lo sobrenatural, con lo irreal.

Andrea Ciria | Lengua de Diablo

Andrea Ciria

Así describe la escritora Andrea Ciria las condiciones para que la ficción, particularmente en la literatura fantástica, irrumpa creando el efecto estético deseado en el lector. Lo explica desde la técnica de los autores y con una base académica, para ubicarnos de plano en las entrañas del oficio.

Gerardo Horacio Porcayo, autor morelense reconocido como el introductor del Cyberpunk en América Latina,, nos lo explica desde su experiencia, desde ese desasosiego noctívago que tiene y que le empuja a escribir sin tregua:

— Este imaginar más allá, tener la posibilidad de horizontes más grandes, y darme cuenta de que muchas veces el problema es el ser humano ¿no? Pues otro autor decía — no me acuerdo quién —  que el ser humano es tan especial, que a donde quiera que va lleva su propio infierno. Es decir, el infierno no está afuera, es algo que vives y no importa que te vayas a las estrellas, o a grandes horizontes, a grandes urbes, si de hecho el infierno está contigo y tienes que vivirlo, y que sobrellevarlo.

Y como se escucha, los autores funden experiencia y observación, para extrapolar la ecuación de sus realidades, realizando preguntas y formulando hipótesis, lo que les lleva a la creación de sus mundos, ya utópicos o distópicos, y que nos entregan más tarde como advertencia o bien, como testimonio de lo que han entrevisto en el futuro.

Beka Laureano | La hormega

Beka Laureano.

La explicación de Beka Laureano, joven escritora de Ciencia Ficción, es más bien práctica y establece relación entre los hechos históricos y la trama novelesca, como prueba irrefutable de que la también llamada literatura de especulación ha de anclarse a realidades bien conocidas y convalidadas en el imaginario colectivo.

— La ciencia ficción es un reflejo de lo que sucede en su momento, y profetiza lo que podría suceder si seguimos por determinado camino. Si tomamos como ejemplo La guerra de los mundos de H.G. Wells, pueden hacerse varias lecturas, como la que establece que se trata de una crítica a las acciones coloniales en África, Asia y América; Europa siempre ha tenido una tecnología superior, lo cual siempre ha otorgado a los europeos una condición de seres superiores, cuya misión, creían ellos, era conquistar todos los países y pueblos… Por ello la Ciencia ficción no está alejada de la realidad, sino que poarte de ella y a ella vuelve de una u otra forma.

Que reflexionemos sobre el género fantástico ahora no es una casualidad, apunta Gustavo de Paredes, pues en nuestro país se vive un resurgimiento del mismo tanto en producción como en lectura, siguiendo una tendencia internacional. Pero ¿Cómo funciona el choque entre ficción y realidad? ¿Es absolutamente necesario?

Gustavo de Paredes | La hormega

Gustavo de Paredes

— Las  nuevas teorías, déjame decirte, han comenzado a cuestionar esto; ahora se habla mucho de la literatura especulativa que tiene una forma distinta de pensar esto, si realmemnte debe existir o no un choque y no más bien una correlación entre estos dos polos, pero digamos que desde el punto de vista más ortodoxo, si efectivamente tendrías que pensar en que aparte de este choque tiene que haber una ambigüedad en el tema fantástico, para que se pueda dar. Uno de los aspectos más importantes cuando hablo de ambigüedad es que nunca sabes exactamente qué es lo que sucedió en un cuento ¿no? Y me remito a Edgar Allan Poe, si uno lee La caída de la casa de Usher, al final uno se queda con una duda bastante sobre si el cuento trató de locura, si el cuento fue un sueño, o si el cuento fue una historia de horror, y esto es algo muy importante en el género fantástico. Esta ambigüedad que no nos permite llegar a una conclusión real.

El realismo y las malas lecturas

Existen también quienes piensan que géneros como el terror, el horror, la ciencia ficción y la fantasía, son algo así como subliteratura, pues al no ocuparse directamente de la realidad, sólo pueden considerarse como un mero pasatiempo. Y si bien los autores entrevistados no están de acuerdo con ese pensamiento, han explorado su veta realista más de una vez. Un ejemplo es el de Andrea Ciria, quien se asoma a otro género con la escritura de una nueva novela:

— Y precisamente este año espero que ya salga a la luz mi siguiente novela, y es policíaca. Entonces si, al parecer brinca del género fantástico al género policíaco, precisamente por esta gran oportunidad de hacer conjeturas ¿no? ¿Qué pasó aquí? ¿Qué no pasó? ¿Qué tal si…? ¿Qué tal si no…? Esta ambigüedad que tenemos como lectores, aunque se va a resolver un caso, un asesinato, y se hará de manera realista, no dejamos de hacer estas conjeturas y de imaginar muchas posibilidades.

Gerardo Horacio Porcayo | La hormega

Gerardo Horacio Porcayo.

Es Gerardo Horacio Porcayo quien acaso revela lo que la mayoría de los autores piensan respecto a estas etiquetas y su impacto en la sociedad:

— Yo sigo escribiendo según me venga la inspiración, no escribo siempre sólo una cosa, hay varias cosas en el horno. He tratado de seguir escribiendo cuentos realistas, pero también tengo que aceptar y abrazar mi realidad, ¿no? soy alguien que ha vivido siempre en esta noción mágica de las cosas. Uno de los materiales que recientemente terminé, fue una novela que la podríamos catalogar de “realismo mágico”, pues en ella integro todo ese tipo de visiones, entonces es como una mezcla de Rulfo y García Márquez en una cosa que está además actualizada, es algo muy raro.

También trabajo historias de ciencia ficción pura, tal parece que llegaron los vampiros para quedarse porque no puedo dejar de escribir cosas de vampiros, hay muchas cosas que se están produciendo, estoy tratando de ya no obedecer como a etiquetas, entonces cada cabeza es un mundo, en ese sentido, ahora estoy mucho con esta teoría de la interpretación, que dice que realmente todos los grandes hallazgos de la humanidad han sido malas lecturas…

Cartel Paula Rechtman | La hormega

Paula Rechtman y las líneas de nuestra genealogía nacional

Por Juan Pablo Picazo

Paula Rechtman Bulajich, mexicana por nacimiento y por convicción, ha escuchado de varias voces y varias veces, que no es, o que no parece mexicana. Esa presunción de los otros viene de su nombre, de su linaje, ante esa ocasional circunstancia surgió una pregunta fundamental, necesaria, que fue madurando en su sentir y en su pensamiento como artista: ¿Qué significa ser mexicano? De esa pregunta nació la obra interdisciplinar Y lineando líneas.

Foto: Laura Duarte | La hormegaY lineando líneas es un solo de danza, pero ya en sí, es un espectáculo completo, nos dice la artista, quien agrega: “Es una creación mía, y habla de los lazos familiares, de las líneas que vamos tejiendo, de las que de alguna manera traemos como raíces, y las que vamos desarrollando a lo largo de la vida como relaciones con las otras personas.”

Entrevistada este viernes 16 de diciembre de 2018 en El Ojo de la mosca, revista radiofónica de divulgación científica y difusión cultural del Instituto Morelense de Radio y Televisión (IMRyT) a propósito de la presentación de dicha obra, en el Festival Internacional de Danza en el estado de Morelos, la bailarina y coreógrafa dijo que se trata de “un solo de danza interdisciplinar con cuatro artistas en escena: Leika Mochán en la voz, Chris Van Bueren en la guitarra, y Arturo López Pío, quien hace cine en vivo, es decir, proyecciones de video hechas en vivo, pues va dibujando en el momento, y eso es lo que se proyecta.”

JPP: — ¿Pero no se trata de líneas genealógicas, de orígenes estáticos cierto? Hablamos aquí de movilidad, de migración, de una recreación constante de la magia…

PR: — Así es, un interés muy particular de la obra desde el principio es que todos estuviéramos  en vivo porque también la obra se genera con el público, o sea, depende un poquito de la interacción con el público pero sobre todo de su presencia. El público está muy cerca del escenario, pues la idea es generar un espacio íntimo donde ellos son parte también de la obra, y sus opiniones, que nos hacen llegar a través de una pregunta, y la energía que se genera es en vivo.

La obra tiene una estructura muy clara pero también tiene mucho espacio a la improvisación, y en esa improvisación nos vamos siguiendo los artistas que estamos en escena justo para recrear y para tratar de… como dices, la migración es parte de todos, y esta mezcla que traemos llena de historias, de anécdotas, personas, sangres, etcétera, es como recordar eso y cómo eso nos construye en el presente.

La reflexión de Paula Rechtman creció y llegó a preguntarse ¿Y si no soy mexicana entonces de dónde soy? Responde lúdicamente: — Porque tampoco quiere decir que si no sea de donde nació mi abuelo, porque es un lugar que quizá yo no conozco.

Había que ir más allá y añadir una segunda pregunta: ¿Qué conforma a una persona? Y se responde, nos responde: — Yo decidí hacer una obra que hable de mi genealogía, pero con la idea de invitar al público a ahondar en la suya.

En su página web, www.paularechtman.com, se lee así su semblanza: “Paula Rechtman Bulajich (México 1983). Bailarina, coreógrafa y maestra titulada con el grado de licenciatura y maestría por The Place, London Contemporary Dance School en 2008. Como parte de su licenciatura recibe una beca de intercambio en Purchase College (SUNY), Nueva York.

En la misma página, se le define así: “Interesada en construir colaboraciones creativas multidisciplinarias, así como en impartir clases y talleres de danza contemporánea en diversas comunidades alrededor del mundo, en 2008 funda el colectivo PAUSA en movimiento colaborando con diversos artistas y, desde 2015 trabaja en la construcción del Centro de Agroecología, Artes y Oficios Zutut Ha (CAAOZ) en Sotuta, Yucatán. Ambos proyectos están diseñados para apoyar y dar cabida a producciones coreográficas, instalaciones artísticas, intercambios, residencias y talleres.”

Rechtman Bulajich continúa la reflexión en torno al ser integral de las personas, afirma: — Somos un cúmulo de cosas, y ser mexicano no necesariamente significa ser originario, que tus abuelos hayan sido mexicas. Porque finalmente todos, yo creo que ahorita con el mundo globalizado, y desde siempre, desde las cruzadas, ha habido millones de mezclas, y todos somos parte de esa mezcla de razas y religiones, etcétera.

JPP: — ¿Podemos decir que Y lineando líneas es una nueva obra con cada presentación?

PR: — Si, a mí es algo que me interesa mucho de las artes escénicas en vivo, cómo el momento cuenta, lo que te hace expresar algo en ese momento; en este caso que el público está muy cerca y que además, las mismas personas del público se ven porque se trata de un escenario circular, eso te genera otra energía dentro del espacio en el que yo bailo y entonces sí, cada presentación es distinta.

JPP: — Y tú como creadora, ¿Has percibido alguna evolución del espectáculo desde el principio hasta ahora?

PR: — Si, definitivamente ha madurado mucho, llevamos como unas quince presentaciones, y si, la obra va madurando mucho, sobre todo en la conjugación de todos los lenguajes; la música y la escenografía, el cine a mano y la danza, pues cada vez se acoplan mucho mejor.

JPP: — ¿Qué necesita el público para asistir a lineando líneas?

Sólo ir abiertos para pasar 40 minutos agradables, hay un poco de participación del público, pero en ningún momento es que pasen al escenario a bailar, o hablar ni nada así, sólo hay un intercambio de objetos. La obra tiene una serie de objetos que son simbólicos, entonces hay momentos en que ellos pueden introducir objetos en el escenario, o yo les doy objetos, y si no lo quieren hacer también pueden no hacerlo, lo único que necesitan es ir abiertos.

Rechtman ha trabajado como bailarina con Phoenix Dance Theatre, Freddie Opoku-Addaie, Jean Abreu Dance y Oskola Projektua en Londres. Foramen M. Ballet, Dam Van Huynh y Mariana Bellotto en México. Forma parte del primer elenco de bailarines del CEPRODAC (CONACULTA/INBA). Como maestra imparte clases a la compañía Foramen M. y en diversos centros de la Ciudad de México. Durante 2015 y 2016 trabaja como docente en la Universidad de las Américas, Puebla (UDLAP).

MHN-28OCT-18-Alcira ° Carmina García | La hormega

Morelos en La Hora Nacional

Alcira Soust, la poesía en armas del 68

Raúl SIlva de la Mora

De Alcira Soust Scaffo se sabe que fue la uruguaya que, temerosa, se escondió en un baño de la Facultad de Filosofía y Letras cuando el ejército tomó la Universidad Nacional Autónoma de México, en septiembre de 1968. Pero Alcira fue mucho más que ese momento dramático. Poeta, activista cultural, traductora y maestra, dejó huellas en la vida cultural mexicana y una reciente exposición en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo, valora su legado.

Acompáñenos este domingo 28 de octubre en su programa Morelos en la Hora Nacional o hágalo descargando nuestra app para dispositivos móviles. Si lo prefiere escúchenos vía streaming, en este enlace del Instituto Morelense de Radio y Televisión.