Alétheia

Necton de tierra

In Uncategorized on 11 Noviembre 2009 at 08:35

Paro cívico

Por Juan Jacobo Schmitter

Los firmantes de este mensaje informamos a la comunidad de El Colegio
de la Frontera Sur, a las instituciones hermanas y al pueblo de México
en general, empezando por los lectores de Lh,  que el día de hoy, miércoles 11 de noviembre de 2009, nos
sumamos al paro cívico nacional, en la modalidad de un paro activo, en
protesta contra las restricciones presupuestales que el Gobierno
Federal ha impuesto y piensa seguir imponiendo a la ciencia, la
educación, la cultura, la salud y otros sectores que deberìan ser
prioritarios en este país.

Protestamos contra la desaparición arbitraria de fuentes de empleo,
como en el caso de Luz y Fuerza del Centro, pero también contra la
prohibición de contratar personal en ECOSUR. Protestamos asimismo
contra una política fiscal que grava a los consumidores y a los
empleados y no a las grandes empresas. Protestamos, finalmente, contra
una política ecológica que otorga permisos para el cultivo de maíz
transgénico en un territorio que es cuna de ese cultivo y contra una
política de “desarrollo” que privilegia a hoteles e industrias
transnacionales a costa de marginar a la población y maximizar el
deterioro ambiental.

Trabajadores académicos y administrativos de El Colegio de la Frontera Sur

La vida en el envés

In Uncategorized on 6 Noviembre 2009 at 11:39

Retorno

Por Saulo Tertius

Tiempo ha que mis letras no comparecen en las páginas de El nigromante y de La hormega, lo sé. Mea culpa. Debo argüir en mi descargo que no es fácil deambular de un mundo a otro en combates concatenados con el hombre-sombra-bestia que es Lobo Zacppai, a quien no puedo arrancar el hálito sin que se lleve muy mucho de mí mismo, pues su defunción significaría por fuerza la mía, ya que comparte la misma luz de que Luna’la, mi daemonium está hecha.

Hube de aguantar el embrujo de sombra que Cihuanicté lanzó sobre nosotros para sacarnos de San Manatí hace muchas lunas ya y ustedes saben la razón. Si acaso no la recordaran, la rememoro brevemente aquí con el deseo de que se enteren de lo sucedido desde la evasión de Lobo Zacppai, y la consecuente insistencia de las brujas del Clan de los manglares en escondernos a Doménica de Alcázar, la niña vieja; Luna’la mi loba gris y yo. Bien que me aprestaba para oponer combate, pero ya lo ven.

Y fue que desperté pasados unos cuatro ciclos de sol muy lejos de San Manatí, supe que ya no estaba en el cruce de puertas porque el aire acuoso no se me pegaba caliente a las ropas ni se percibía en el ambiente la posma antillana, tan omnipresente en la frontera sur de la República Centralista Maya.

Érase que estaba yo en el corazón de la República Citlalteca, irónicamente desde la ventana podía ver las pirámides de cristal y acero que en su tiempo mandara construir Alcibíades Igareda Tezozómoc para albergar la Ciudad de Mando, especie de Vaticano militar inscrito en el corazón de la vieja Quauhnáhuac, lugar en el que menos me buscarían los cazadores de Rosalío Pat Guerrero, responsable de mi exilio.

La gente como yo no está hecha del todo para el encierro; como cronicante a veces resulta fructífero para la obra personal, pero cuando te hacen saber que debes esconderte, se antoja transgredir las órdenes. Dice Cihuanicté que ya son seis clanes de brujas persiguiendo a Lobo y que sus mejores rastreadoras sólo han podido acercarse cuando ya ha causado alguna devastación.

Los ojos de Lobo Zacppai están sintonizados con mi ojo ciego, por eso le es tan fácil rastrearnos y por eso me obligan ahora a usar un parche que lo mantenga cerrado. No importa, porque si la sombra-bestia levanta el bezo y ventea, podrá seguir mis pasos hasta encontrarme tarde o temprano.

Luna’la se muestra impaciente, ella no sabe hacer vida de faldero. Aunque Cihuanicté me ha advertido que no debo salir por el doble peligro de Lobo Zacppai y los cazadores de Rosalío Pat, esta tarde saldré a recorrer las calles de Ciudad Tlahuica, la muy antigua de los árboles parlantes, seré otra vez un ciudadano suyo y me burlaré de todos los que me buscan. Y esta entrega publicada, es el primer paso.

Necton de tierra

In Uncategorized on 5 Noviembre 2009 at 08:21

Economía moral y paro cívico

Por Juan Jacobo Schmitter

La economía moral es convocada a ser, nos dice Julio Boltvinik. “La ley de la oferta y la demanda podrá explicar el precio del pan, pero no resuelve el hambre de la gente.”

Convocada a ser. Todavía no es. Pero debería ser. ¿Tal es la definición de moral: lo que no es, pero debería ser?

Lo que debería ser, incluso si nunca llega a ser cabalmente, al menos como brújula ha de servir, para indicar hacia dónde navegar, cuál es el rumbo.

Un gobierno que ni siquiera en el discurso reivindica la moral es, por definición, un gobierno inmoral. La preocupación neoliberal por los indicadores macroeconómicos está divorciada de la preocupación por el hambre de la gente, por la ignorancia, por la enfermedad, por todas esas urgencias más graves que el narcotráfico.

Al calderonismo no le interesa la justicia en la recaudación fiscal. Exprime a consumidores y empleados, y mantiene los privilegios de los más ricos del país, las grandes empresas que eluden impuestos mediante mil trucos legales: donar a su propia fundación y deducirlo, beneficiarse de incentivos y tolerancia a la morosidad, exenciones, incluso subsidios, etc.

Sea por la vía del miedo (no se vayan a enojar y retiren sus capitales del país), sea por la vía de la complicidad con estas empresas (¿quién va a usufructuar la fibra óptica, ante el asesinato de Luz y Fuerza?), la actitud del gobierno federal en materia fiscal es inmoral.

Como inmoral fue la decisión de la Corte cuando ratificó a Calderón en la presidencia, a pesar de reconocer expresamente las irregularidades antes, durante y después de la elección. Se reconoció la inmoralidad y no se corrigió.

Como inmoral es una “guerra” contra el narco que ha inundado al país en la violencia (¿15 mil muertos? y nos escandalizaban los cientos de asesinatos de perredistas a manos de Salinas) y no ha resuelto ni en el papel el problema de salud y educación contra las adicciones.

Como inmoral es la autorización para sembrar maíz transgénico en la cuna del maíz.

Como inmoral es el recorte a educación, ciencia y cultura, a salud, a todo, en aras de sostener privilegios.

Pero también es inmoral dejar de luchar, dejar de soñar, bajar las manos. Tal vez sea inútil que el SME llene el Zócalo, que el Peje recorra hasta el último municipio del país, que Marcos no abandone. No importa. Llach: hem après l’art d’esperar, aquest art d’esperar en nits interminables d’impotència. Mejor así, que no un rebaño de corderos sometidos al cálculo de los ordenadores de intereses. Y exigimos, apasionadamente o con tristeza.

Por lo pronto, es inmoral no sumarse al paro cívico nacional el próximo miércoles 11 de noviembre. Véase, entre otros muchos espacios que hacen el llamado (Lennon: you may say I’m a dreamer, but I’m not the only one): http://espaciodialogo.blogspot.com/

Soñemos por el hoy de la renuncia de Calderón, y soñemos con más fuerza y paciencia por un mañana donde la producción de pan se calcule para resolver el hambre y no para maximizar las ganancias de Bimbo. Un mañana donde la economía sea moral.